La xeroftalmia es una enfermedad de los ojos caracterizada por la sequedad persistente de la conjuntiva y opacidad de la córnea. El término xeroftalmia procede del griego xerós(seco) + ophthalmós (ojo) + ia.

La xeroftalmia se debe a una disminución de la función de las glándulas lagrimales, con menor producción de lágrimas.

Causas


Existen múltiples causas que pueden producir la xeroftalmía, siendo más frecuente en personas con edad. Entre las enfermedades que producen xeroftalmia encontramos:

* Deficiencia de vitamina A.
* Síndrome de Sjögren.
* Artritis reumatoide y otras enfermedades reumatológicas.
* Quemaduras químicas o térmicas.
* Fármacos como atenolol, clorfeniramina, hidroclorotiazida, isotretinoína, ketorolaco, ketotifeno, levocabastina, levofloxacina, oxibutinina, tolterodina.

Síntomas


Con el transcurso de la enfermedad se produce un engrosamiento de la córnea y una disminución de la agudeza visual. Otros síntomas de la xeroftalmia son el escozor o quemazón de ojos, sensación de cuerpo extraño, picor o prurito, legañas y enrojecimiento conjuntival.

 

Diagnóstico


Para diagnosticar la ausencia de lacrimación, se realiza la prueba de Schirmer, que consiste en colocar una tira de papel secante colgando del párpado inferior y observar cuánta longitud del papel se empapa de lágrimas.

 

Tratamiento


El tratamiento debe ser el de la enfermedad de base que lo produce. Los corticoides pueden ser eficaces en fases iniciales de la enfermedad. Los suplementos de vitamina A se administrarán cuando se demuestre su deficiencia. La pilocarpina es un fármaco que aumenta la producción lacrimal. Entre los preparados que mejoran la sequedad (lágrimas artificiales) se utilizan las soluciones de hipromelosa y los geles de carbómero que se aplican sobre la conjuntiva.